Una tarde que empezó como cualquier otra terminó siendo inolvidable.
Todo empezó casi sin darnos cuenta
Primero llegaron las conversaciones interminables, después los viajes improvisados, la primera casa y una colección de recuerdos que fue creciendo con nosotros.
Ahora queremos detener el tiempo durante unas horas y celebrar con vosotros todo lo que hemos construido y todo lo que todavía nos queda por vivir.



